En el último año, Chechu Bonelli atravesó uno de los momentos más difíciles de su vida personal. Tras catorce años de relación con Darío Cvitanich y formar una familia con tres hijas, su separación, conocida en junio pasado, provocó un quiebre profundo en su vida.

Alejada del ruido mediático, decidió enfrentar ese proceso en privado, viviendo un duelo que, según confesó, la impactó incluso más que la pérdida de sus padres. «Después de catorce años en pareja, tres hijas, que se deshizo la familia… fue todo muy de golpe», reconoció.
Reflexionó sobre su proceso: «Hay que trabajar en uno mismo, dedicarle tiempo, rodearse de la gente que hace bien y ponerle el pecho». También admitió una expectativa no cumplida respecto al modelo de pareja que había imaginado: «Yo me había casado para toda la vida».
Recordó una conversación con su psicóloga en la que expresó un sentimiento que la desconcertaba: «Le pregunté si estaba mal sentir que este dolor era más fuerte que cuando perdí a mi papá y a mi mamá». Añadió: «Nunca había sentido algo así».
Para describir ese momento empleó una imagen contundente: «Estuve hecha bosta. Tirada en el piso». Sin embargo, destacó su capacidad de resiliencia para salir adelante: «Ver a esa Cecilia que sufrió y hoy a esta Cecilia que volvió a la vida me da mucho orgullo».
En ese camino, entre la angustia y la reconstrucción, comenzó a percibir señales de recuperación. «Dentro de todo lo malo, lo bueno es que volví… volví», expresó en diálogo con Vuelta y Media (Urbana Play 104.3).
Al ser consultada por Sebastián Wainraich, conductor del programa, sobre su estado emocional, la periodista deportiva respondió con franqueza: «Estoy trabajando muchísimo psicológicamente, haciendo terapia. Tengo que terminar de hacer este duelo». No obstante, aseguró sentirse en una etapa avanzada de recuperación: «Estoy en un noventa y cinco por ciento. Falta un poco, pero estoy encaminada».
En paralelo, se refirió a su breve relación amorosa de tres meses con Facundo Pieres, a quien recordó con cariño: «La relación con Facu, si bien duró poco, fue hermosa. Él me hizo muy, muy bien en este tiempo».
Finalmente, habló sobre su presente como mujer soltera: «No estoy desbarrancando ni estoy con alguien ni nada de eso». Sin embargo, reconoció que la soledad tiene sus matices: «Me gusta la soledad… pero a veces es dura».
El ídolo de River que intentó invitarle una cena
Chechu Bonelli sorprendió al relatar una curiosa anécdota que involucró a un histórico jugador de River Plate. Durante una transmisión de Valet Parking (La Casa Streaming), una de sus compañeras mencionó que, en vacaciones con su novia, un grupo de jóvenes se ofreció a pagar su cuenta a cambio de compartir la mesa con ellos.
Ante esto, Bonelli recordó una situación similar con un ídolo del Millonario, aunque evitó mencionar su nombre al principio. «Estaba en una casa de comidas rápidas, en Avenida Libertador, al lado del Chateau. Cuando voy a pagar, la cajera me dice: “El auto de adelante te pagó lo que consumiste”», reveló.
Sin embargo, lejos de aceptar el gesto, Bonelli bajó de su auto, se acercó al vehículo y tocó la ventanilla para comunicarle: «La verdad que te agradezco, pero tengo trabajo y gracias a Dios puedo pagarme la comida y todo lo que quiero».
Luego, durante la transmisión, sus compañeros lanzaron varios nombres como Maxi López o Fernando Cavenaghi, hasta que fue Cachete Sierra quien acertó: haciendo ruidos de burro, dijo: «Es el de Shrek». Bonelli, al caer en cuenta, rompió en carcajadas y confirmó: «Sos muy bueno, hijo de su madre… Sos tremendo, pocas chances y lo sacaste».
De este modo, quedó claro que se trataba de Ariel “Burrito” Ortega, y la periodista confirmó que la anécdota ocurrió hace más de 15 años.
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